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T.  Feito Grande L. Bioética narrativa. Escolar y Mayo editores. Madrid, 2013 bioetica narrativa Full view

T. Feito Grande L. Bioética narrativa. Escolar y Mayo editores. Madrid, 2013

Los autores aciertan en la oportunidad del libro, en la necesidad del mismo. La narratividad viene demostrando, desde hace años, que complementa y suple las deficiencias del positivismo. La narratividad mitiga la incertidumbre que los métodos positivista no son capaces de cubrir. La narratividad, poco a poco, va recuperando el lugar que le corresponde para una comprensión de sentido de nuestras vidas, también  de todos los saberes cuya verdad no es apodíctica, que son la gran mayoría, incluida la medicina, la ética y por ende la bioética.

En la primera parte del libro los autores nos aproximan de la mano de importantes figuras del pensamiento del siglo XX a lo que denominan el giro narrativo de la filosofía, entendiendo por giro otro modo de leer, quizá los mismos textos, de escuchar, quizá las mismas historias, de ver,  quizá las mismas películas, pero con una atención e intención distintas. Este giro narrativo viene a sumarse al giro aplicado de la filosofía, al giro lingüístico y al giro hermenéutico. Se suma a ellos y los complementa. Autores como Ortega y Gasset, Hannah Arendt, Paul Ricoeur, Alasdair MacIntyre o Martha Nussbaum, entre los más conocidos y Wilhelm Schapp , Clifford Geertz y Jerome Bruner entre los menos conocidos del gran público, son diseccionados en clave narrativa, mostrándonos , insisto, en un trabajo meticuloso, lo más importante que estos autores aportaron al giro narrativo del pensamiento. Siendo Paul Ricoeur el que en mayor medida ha dado sentido a esta nueva mirada del mundo de la vida, de la medicina y de la ética aplicada a las Ciencias de la Salud.

A través de estos pensadores  y de sus aportaciones los autores se atreven a hablar de un nuevo paradigma  en el mundo del conocimiento: el paradigma narrativo. La narratividad alcanza valor epistémico por sí misma “reivindicar el saber narrativo es al mismo tiempo reivindicar la estructura narrativa del saber, de todo saber”. Y muy concretamente con respecto a la ética, como saber práctico, nos dicen: “La narración es un ornamento pero la narración también dice, señala, muestra la realidad. Tiene una función referencial o refiguradora. Por ello mismo defendemos que la narración es, puede ser, un laboratorio del juicio moral, como decía Paul Ricoeur. […] La narratividad es necesariamente, el método de la ética, o, sin llegar a tanto, un momento fundamental de su método”. Éste, posiblemente,  es el momento más intenso del libro: la narratividad  erigida en saber con valor de episteme.  Ahora bien, los mismos autores nos explican que este valor de conocimiento no es el mismo que el de las ciencias demostrativas para las cuales  sería la verdad, en sentido clásico, su referencia.  En este método será la racionalidad descriptiva-narrativa; la racionalidad argumentativa-narrativa y finalmente la racionalidad hermenéutica-narrativa o deliberativa la que nos ayude en la toma de decisiones prudentes y responsables  para la resolución de problemas éticos o bioéticos. Pero además en la narración, si se pretende que sea un método de conocimiento, debemos encontrar valores universales, desde lo singular o particular, desde lo situacional o contextual debemos encontrar elementos de lo humano en general  que nos permitan elaborar ese juicio moral más allá del caso concreto.

 

Lydia Feito

La narratividad como método nos permitirá  obtener experiencias  y aprender de ellas  (enseñanzas que podrán ser utilizadas de manera docente en un segundo momento), también nos obligará a la construcción del relato, una construcción que en medicina deberá ser no sólo subjetiva del oyente , ni en un primer momento del paciente, sino intersubjetiva  entre ambos y estará compuesta de los tres elementos que todo método narrativo-hermenéutico precisa: argumentación, interpretación e imaginación y será esta última, la que ante un caso conflictivo  más nos ayude,  a través de la deliberación, a encontrar la solución más prudente.
La deliberación es el método de toma de decisiones  entendido como “un método de reflexión y ponderación que tiene lugar sobre los hechos y que busca la realización  de valores mediante una serie de acciones y decisiones.  Es una forma de tomar decisiones que tiene en cuenta la complejidad de la vida moral. El objetivo de la deliberación es así la toma de decisiones prudentes y responsables. En la deliberación tan importante es el elemento valorativo- normativo como el momento aplicado”.

 

T.Domingo Moratalla

Los autores optan por el método deliberativo desarrollado por el profesor Diego Gracia ampliándolo con otros puntos de vista, el método del profesor L.  Benaroyo y con una mirada hermenéutica desde los saberes aportados a este campo  por Gadamer y Ricoeur, ambos reinterpretando a Aristóteles, padre del método deliberativo.  Desde la narratividad,  los autores, nos proponen  diferentes métodos que amplían el deliberativo para la toma de decisiones , aunque quiero subrayar el que sigue  R. Charon junto a  otros autores  y en el cual  se nos propone que para “trabajar narrativamente  en bioética es necesario disponer de (1) capacidades lingüísticas e interpretativas, para entender el relato del paciente, (2) capacidades críticas para situar las acciones dentro de un marco más amplio de sentido, (3) capacidades reflexivas para considerar y valorar las narrativas múltiples, y (4) capacidades de comunicación para escuchar, expresar y negociar en el terreno de la relación clínica (empatía, observación y otras capacidades interpersonales)”.
La bioética narrativa se convierte así en una bioética relacional con el otro, más que la bioética que venimos aplicando desde los principios o los casos, la bioética narrativa viene a humanizar la relación clínica.

Finalmente los autores definen la bioética narrativa por ellos postulada y nos dicen que “se puede denominar bioética narrativa  a la ética narrativa referida a la medicina. Y además, entendemos esta bioética narrativa como la expresión de una aproximación hermenéutica a la ética aplicada, específicamente en biomedicina. Proponemos este término, bioética narrativa, para hacer referencia a un tipo peculiar de bioética con una dimensión narrativa, que va más allá de los límites habituales de la bioética clínica, para conectar con otras dimensiones de las humanidades médicas, la filosofía, la ética y la literatura”.


Concepto Puntuación sobre 10 Comentarios
Interés 9 Interesante incursión en la narratividad filosófica del siglo XX. Explica cómo se puede complementar el método positivista desde la narratividad en la práctica clínica. Ampliación del método deliberativo en bioética.
¿Volverías a leerlo? 10 Sobre todo una vez leído la primera vez, se puede leer por capítulos independientes.
¿Realiza aportaciones significativas? 8 Ampliación  del método deliberativo desde la narratividad y hermenéutica.